Vic. ¿por qué dijiste que nunca seriamos nada?

Vic.  ¿por qué dijiste que nunca seriamos nada?
Haz el favor de no destrozarme.

Que tonta que fuí, que tarde caí...

Mientras, ellos seguían allí, los dos tirados en la mesa buscándole formas a las nubes.
Él la miraba para pensar algún insulto o alguna burrada que soltarle, a ella no le hacía falta, era ácida por naturaleza y rápida en contestar, en esos momentos estaba mas pendiente de otras cosas, del roce furtivo e involuntario de sus manos , o de disfrutar del encantador olor que siempre acompañaba al patán que tenía por amigo.


Decidí que era el momento de decírselo, se lo dejaría caer… en verdad no había que ser muy listo para darse cuenta, de echo el resto de nuestros compañeros se habían percatado, incluso hacían bromas sobre el tema de las que nos reíamos, pero cuando me giré para decírselo vi llegar al resto de nuestros amigos, levantando las manos y corriendo para enseñarnos los litros y litros de cerveza que teníamos para esa noche…
Así que quizás...otro dia.

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