Vic. ¿por qué dijiste que nunca seriamos nada?

Vic.  ¿por qué dijiste que nunca seriamos nada?
Haz el favor de no destrozarme.

¡no me despiertes si no es para hacer de esta vida algo sustancioso!


Y cuando la tostada caiga por el lado de la mantequilla

nos devoraremos nosotros encima de la encimera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario